Apenas seis meses después de su última edición, la caravana del Campeonato Mundial de Rally-Raid (W2RC) regresa a tierras lusas. La tercera entrega del bp Ultimate Rally-Raid Portugal se celebrará del 17 al 22 de marzo, consolidándose como la única parada europea del calendario. Tras el polvo de Arabia Saudí, los pilotos se enfrentarán a un recorrido que promete ser cualquier cosa menos repetitivo, gracias a un diseño que busca explotar la diversidad geográfica de la península ibérica.
El Automóvel Club de Portugal (ACP) ha decidido sacudir el tablero. Aunque la salida se mantiene en Grândola, la meta se traslada al sur, alcanzando el prestigio turístico de Loulé en el Algarve. Es una mudanza estratégica que aleja la carrera de las llanuras habituales para lanzarla hacia las sierras más duras.
La nostalgia del Dakar en el diseño del trazado
Detrás de los 2175 kilómetros totales —de los cuales 1320 son cronometrados— está la mente de Orlando Romana. Su nombre no es casualidad, pues fue el encargado de diseñar las etapas del Dakar cuando este comenzaba en Portugal allá por los años 2000.
Esta edición se corre al final del invierno, una ventana temporal que garantiza terrenos impredecibles. Romana ha diseñado un menú variado que empieza con mucha arena en la primera etapa, cruza la frontera hacia Extremadura (España) en pistas completamente nuevas y culmina con un bucle en el Algarve inspirado en el Dakar de 2006. Los competidores pasarán de las dunas iniciales a terrenos pedregosos y quebrados en las sierras del sur, un cambio de ritmo que suele castigar las suspensiones y la paciencia de los copilotos.
Vilamoura y el escaparate del motor europeo
El cierre de la carrera en la marina de Vilamoura no es solo un capricho logístico. Al llevar el vivac final a una de las zonas más exclusivas del Algarve, el ACP eleva el perfil comercial del evento. Es el escenario perfecto para que la afición ibérica vea de cerca a la élite mundial antes de que los equipos empaquen todo con destino a la siguiente cita fuera de Europa.
«Llevamos la competición al siguiente nivel, ofreciendo mayores desafíos y un territorio más amplio», afirma Carlos Barbosa, presidente del ACP. Sin embargo, desde una óptica más crítica, este nivel de intensidad —dos rallies en solo seis meses— pondrá a prueba no solo la fiabilidad de las máquinas, sino la logística de los equipos privados que aún se recuperan del desgaste financiero del Dakar en enero.
Hoja de ruta del desafío ibérico
El cronograma oficial marca la pauta de una semana sin respiro. El uso de tres vivacs distintos obligará a una movilidad constante de los equipos de asistencia.
- 17 de marzo – Prólogo de 5 km en Grândola y ceremonia de salida
- 18 de marzo – Etapa 1 en Grândola (215 km de especial)
- 19 de marzo – Etapa 2 de Grândola a Badajoz (380 km de especial)
- 20 de marzo – Etapa 3 en bucle alrededor de Badajoz (300 km de especial)
- 21 de marzo – Etapa 4 de Badajoz a Loulé (310 km de especial)
- 22 de marzo – Etapa 5 final en Loulé (115 km de especial) y entrega de premios
Portugal vuelve a demostrar que no necesita desiertos infinitos para ser una pesadilla técnica. La mezcla de arena costera y montaña andaluza será el juez de esta segunda fecha del mundial.
La familia es mi mayor tesoro, disfruto cada momento con mis seres queridos y amigos.
Mi profesión me permite expresar mi creatividad y plasmar mis ideas en proyectos tangibles. Me apasiona el diseño en todas sus formas y disfruto capturando la belleza del mundo a través de la fotografía. Siempre a la vanguardia de las últimas innovaciones tecnológicas, disfruto de la adrenalina y la emoción de los deportes.
En mis tiempos libres, soy un cazador de zombies en la búsqueda de La Chispa Suprema.



